Uno por uno, todos abandonaron el otrora bullicioso pueblo hacia la ciudad. Todos, excepto Talma. Ahora que se acerca el final de sus días, mantiene una forma de vida sencilla y solitaria, sobreviviendo, subsistiendo, cuidando su granja y sus cabras. Desarrolla tu propia rutina personal mientras cuidas de tu granja y de tus animales. Cuida a tus cabras, haz queso con su leche, recolecta huevos y cocina, cultiva vegetales y realiza trueques con el comerciante ambulante que trae cartas tuyas cada vez más inquietantes.