Han pasado dos siglos desde que el Avatar apareció por última vez en nuestro buen reino. Algunos han escrito que por fin es posible interpretar los cuentos del Avatar como deberían ser, con la perspectiva histórica adecuada. Algunos argumentan que a medida que pase el tiempo, la verdad de lo que realmente ocurrió se desvanecerá aún más y que tenemos la responsabilidad de preservar las leyendas tal como las conocemos ahora.