El jugador se ve arrastrado al mundo de Dead Island al borde de una misteriosa epidemia que de repente, y sin previo aviso, estalla en la isla ficticia de Banoi. Como huésped del Royal Palms Resort, la estancia del jugador debía ser unas vacaciones de ensueño; una escapada de lujo a las hermosas playas de un paraíso tropical. Pero ante la realidad de un apocalipsis zombie, solo hay una opción.