Dirty Bomb lleva los shooters en primera persona a sus raíces más puras en un trepidante juego de equipo que desafiará incluso a los jugadores más competentes. Este juego no te tomará de la mano; de hecho, es más probable que te rompa los dientes. Sin soporte del controlador ni asistencia para apuntar, lo único que se interpone entre tú y una muerte segura es la habilidad y la reacción del jugador. Trabajen juntos o mueran solos en el FPS en equipo más desafiante.